¿Cómo es posible que yo acabe aquí? ¿ En terapia ?

Desde hace algún tiempo, vamos viendo,  sobretodo en redes sociales, muchos anuncios sobre eso de ir al psicólogo o ir a terapia. Y en ellos se hace hincapié, desde muchos sectores, en la idea de la normalidad de este hecho. La sociedad, la historia, la política…el misterio… nos ha llevado a crear una sociedad de personas con mucho de máquinas y poco de humanos, tenemos que reaprender cómo se vive de verdad.

Me explico:  estamos rodeadas desde que nacemos a ser, hacer, decir, completar, construir…determinadas cosas, como podrían ser:  casa, dinero, fama, prestigio… y luchamos cada día más, para cumplir con todas esas expectativas, metas, exigencias y se nos ve más como máquinas que como seres humanos.

Desde este concepto, de “persona que hace”, la sociedad se ha olvidado de que somos personas que básicamente sienten. Y desde aquí, nos auto-engañamos. Queremos ser otra cosa, intentamos tapar lo que sentimos para seguir adelante, para cumplir las expectativas de otros, de nosotros mismos, del mundo, de mis padres, o yo que sé!!!

Pero al final, vamos esforzándonos en vivir, sin sentir, en no pararse  a ver: cada minuto, cada acción, cada cosa que nos sucede de manera consciente, no nos paramos a ver la naturaleza, la lluvia, la lágrima de un niño, al abrazo de tu abuelo… no nos paramos.

Y no nos paramos, porque no estamos acostumbrados a sentir todo lo que esas cosas nos remueven  dentro de nosotros. La sociedad no se atreve a mirar a su amigo a los ojos, porque si siente, su mundo de fantasía, de trabajo, de “sin tiempo”, rapidez y superficialidad se desmoronaría como un castillo de naipes.

Y aquí entra la terapia. Por supuesto que la terapia, está para aquellos momentos más difíciles o duros de nuestra vida, para los duelos, las separaciones, cuando aparece la angustia, la ansiedad, los traumas…

Pero la terapia también está para enseñarnos a estar, para darnos herramientas para poder sentir, para darnos fuerzas y atrevernos a VIVIR, esa vida que está pasando de largo sin más. Para poder quedarte quieto, ver, respirar y abrir tu corazón al mundo.

Poder vivir desde la verdad, no hay que romper con nada, no es necesario abandonar a nadie, perderse en una montaña o romper con todos mis contactos del wasap, solo es necesario ver la vida, la tuya, abrir el corazón, sentir  quien eres tú y buscar tu felicidad.

La terapia, te abre al mundo, al cual, estas yendo con vendas, y de pasadas. Te acerca a la vida, a la de verdad, a los abrazos reales, las miradas intensas, los momentos infinitos… solo hay que estar dispuesto a vivir la vida, no a pasar por la vida.

 

 

Ángela Soria